Charlie García

 

    CRECER, aunque el enfoque que yo quiero darte es en tu desarrollo del SER,

Empiezo como base lo que tú debes cobrar por tus emprendimientos.
Soy Charlie García y te doy las gracias porque estas aquí en mi blog.
¿Cuánto cobras la hora? ¿Qué precio tiene tu servicio? ¿Sabes cómo vender un servicio?
Si eres de los que cobras la hora por el valor que consideras justo y que te permite ofrecer tus servicios sin sentir resentimiento, entendiste como va el juego.
Por otro lado, si cada vez que cobras por tu dedicación y tiempo sientes una punzada de rabia…. cariño, tenemos que hablar.

    Tenemos una relación muy extraña con el dinero.
Sobretodo en España, donde nos hemos acostumbrado a bajarnos los pantalones, los precios y los sueldos con una docilidad que me asusta.
¿Por qué cuesta tanto poner el precio que mereces? ¿por qué da miedo subir tus tarifas?
El mensaje de los precios: cómo vender un producto
Crees que con precios económicos tendrás más clientes o que, al menos, los retendrás, pero la realidad es que el mensaje que perciben los demás es que tu servicio no merece un mayor precio.
Existe la subconsciente creencia de que algo caro es de buena calidad y que algo barato es de mala calidad, como muestran los estudios hechos por Robert Cialdini cuyo resultado aparece en el ya un clásico libro Influence: ThePsicology of Persuation.
Pero este no es la única característica o consecuencia. Otro aspecto que implica tu producto es la experiencia que experimenta tu cliente.
Así que si ofreces un servicio o producto a un precio bajo, la experiencia y percepción del cliente estará al mismo nivel, es decir, bajo.
Con todo esto no quiero decir que esto sea la norma, ni que tu servicio sea malo por tener un precio económico.
Mi intención es empujarte un poco a valorar más lo que ofreces y a darte cuenta que puede ser que estés tirando piedras sobre tu tejado.

   Si cobras tus servicios con precios más elevados….
Con mayores precios, no sólo transmitirás el mensaje de buena calidad, sino que harás que tus clientes te tomen a ti y a tu servicio más en serio, obtendrán mejores resultados y lo apreciarán y aprovecharán mucho más.
Pongamos un ejemplo. ¿Cuando fue la última vez que comprate algo con un precio elevado? ¿Lo apreciaste debidamente?
Si yo atiendo un curso que me cuesta 2800€, voy a hacer que este dinero haya valido la pena, voy a sacar el máximo de cada uno de los euros que haya invertido en el curso.
Si yo pago 100€ la hora a mi coach, te puedo asegurar que, por la cuenta que me trae, voy a seguir sus consejos al pie de la letra y me la voy a tomar en serio.
Si yo me compro unas gafas de sol de 15€, ten por seguro las acabaré perdiendo y estropeando, mientras que si mis gafas me costaron 200€, ya procuraré yo de tenerlas bien localizadas y que me duren varios vidas.

    Los efectos de los precios sobre tu profesionalidad
Seamos francos con nosotros mismos y aceptemos que cuanto más alto cobres, mayor dedicación y mejor trabajará y, por tanto, más profesionalidad y satisfacción para ambas partes. Esto es 2+2.
Aquí no entra el colectivo “jetas” o “charlatanes” que sobrevaloran sus servicios y que luego no dan un palo al agua, ( aunque debemos reconocer que, si consiguen clientes es, precisamente, por la percepción de calidad que transmiten, aunque luego sea un timo).
Si no pones la hora al precio que quieres o debes, te verás obligado a trabajar más rápido y a tomar más clientes para poder alcanzar el sueldo final que deseas o necesitas.
Llegar a la situación de tener que trabajar más para tener el mismo dinero es un síntoma de que el modelo de negocio está mal planteado o no funciona y quizás haya llegado la hora “de fer un pensament” como dicen en mi pueblo o ir maquinando un plan B, C o D.
Basar tu negocio en una política de precios bajos siempre acaba saliendo caro, en lo económico y en lo personal. Créeme, llegará un momento que odiarás tu trabajo y tus empleados te odiarán a ti porque, evidentemente, tendrán sueldos bajos y tendrán que trabajar como mulas. Todo esto se refleja en la calidad de tus servicios.
No quiero que pie
nses que estoy haciendo apología de los precios elevados y de encarecer la vida (con lo cara que ya está, me dirás).
Hablo de poner un precio justo a tus servicios que te permita trabajar bien y gustosamente con tus clientes. Hablo de respetarte a ti mismo.

    ¿Pero cómo voy a cobrar yo estos precios?
Esta es la perspectiva errónea. Todo cambia cuando miras los servicios que ofreces en función de los beneficios que aportas a tus clientes.
Míralo así: ¿cuanto dinero más ganan o se ahorran gracias a ti? ¿Cómo les hace sentir tras experimentar tus productos? ¿Qué han logrado tus clientes después de tus atenciones?
Te sorprenderás ver que cuanto mayores sean tus precios, mejores clientes atraerás.
Se que con los tiempo que corren, parece que hablar valorar los servicios a través de los precios sea un suicidio. Sin embargo, creo que el continuo descenso de nuestros sueldos y precios ha hecho de nuestra sociedad se acostumbre a una rutina de precios reventados y de mala calidad.
Así que, te invito a replantear tus precios y a atrevete a subirlos si no te permiten trabajar como te gustaría.
Porque para eso montaste tu negocio ¿no?

    ¿Cómo hacer para tener ideas brillantes? ¿Ser el primero en inventar algo? ¿Sorprender en el trabajo o universidad? ¿te sientes demasiado cuadrado o monótono en tus propuestas y a tu alrededor hay muchos con una creatividad sorprendente?
Despreocúpate, la creatividad es como un músculo, es decir no se fortalece si no se le ejercita. El concepto de creatividad es la capacidad de generar nuevas asociaciones de ideas y conceptos, que habitualmente producen soluciones originales. Es sinónimo del “pensamiento original”, la “imaginación constructiva”, el “pensamiento divergente” o el “pensamiento creativo¨
A continuación 6 tips para ser creativo
1. Rompe la rutina: Deja lo monótono, improvisa, dedícate tiempo para ti, ejercita tu mente. Conoce nuevos horizontes, habla con nuevas personas y trata de ponerte a su nivel: niños, jóvenes, adultos mayores. Juega con tu mascota, conoce tu país, admira todo a tu alrededor, sonríe. Haz deporte extremo, rompe la rutina.

    2. Guarda lo que observas: la creatividad no se planea, surge en momentos espontáneos. Cualquier idea que venga a tu cabeza apúntala. Usa la tecnología, convierte tu celular en tu aliado y guarda en él todo lo que observas.
3. Come, duerme, cuídate: Debes dormir lo suficiente, por lo menos siete horas. Comer saludable, cuidar tu salud; ir al gimnasio, ciclear, correr, liberar energías y estar lúcido para PENSAR porque mandan las ideas, pero las buenas ideas.
4. Indaga: Indaga otras costumbres u otros intereses que no son los tuyos, se más curioso y descubre lo que te complementa de los demás.
5. No dejes de aprender: Toma algún curso de pintura, música, yoga, que te relaje y permita liberarte y expresarte de formas diferentes. Aprende a escuchar más a los demás, encuentra el aprendizaje en cada conversación.
6. No tengas miedo: Atrévete a proponer, encuentra la manera de hacer realidad tu idea, de cambiar lo establecido. Hazlo realidad. No tengas miedo. Y si te rechazan NO TE RINDAS. En una de tantas será una idea brillante.

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